martes, 18 de octubre de 2011

"Niños olvidados por el mundo"

Título: Lakposhtha parvaz mikonand (Las tortugas también vuelan)
Año: 2004
Género: Drama, Bélica
Director y guión: Bahman Ghobadi
Duración: 98min
Reparto: Soran Ebrahim, Avaz Latif, Saddam Hossein Feysal
Produc.: Mij Film Co., Bac Films

Son realmente demasiadas las veces en que los cinéfilos nos olvidamos de que también existe el cine del otro lado del charco, y que Hollywood, si bien es una linda alternativa, no deja por eso de ser sólo una entre muchas.
Hacía varios años que me habían hablado sobre esta película, pero no fue sino hasta la semana pasada, que me decidí a verla, y la verdad que no tenía idea de lo que me perdía. Quizás lo más curioso haya sido que la vi doblada al castellano, pero no, al típico castellano neutro o "latino", que recibimos los uruguayos, sino el otro, el erróneamente llamado "gallego".
Las Tortugas También Vuelan es una cinta iraní que se desarrolla en un campamento de refugiados kurdos y cuyo personaje principal es Satélite (Soran Ebrahim), un niño que a sus 13 años de edad, ya es más independiente y autodidacta, de lo que debería. Satélite es conocido por ser el encargado de instalar antenas parabólicas para que los adultos del pueblo puedan informarse de lo que acontece entre iraníes y americanos en la guerra. Al mismo tiempo, Satélite convive con un montón de niños huérfanos, para quienes funciona, además, como líder. Todos estos niños, muchos de los cuales ya han sido víctimas del enfrentamiento (hay uno que no tiene brazos y otro, que es ciego), no tienen mayor opción, que la de encontrar minas antipersonales para revenderlas. 
Acá, lo que, definitivamente, debemos de agradecerle a su director Ghobadi es que se halla tomado la iniciativa de, no sólo enseñarnos otra perspectiva, completamente distinta de la vista en el cine norteamericano, sino que se trate, ni mas ni menos, que del punto de vista de los más pequeños. Porque aunque muchas veces paresca a simple vista que los enfrentamientos bélicos son sólo cosa de armas y bombas, debemos recordar que los soldados no son los únicos que viven su desarrollo.
Hubo dos escenas que para mi gusto fueron, no sólo, extremadamente gráficas, sino además, muy representativas, de lo que es la guerra realmente. La primera fue una en la que Satélite y su amigo Pashow (Saddam Hossein Feysal) iban a buscar a Riga (el niño ciego), quien aguardaba, perdido y asustado, y con una mano lastimada, junto a un extenso alambrado de púas. Del otro lado del alambrado y vigilando desde una torre en la distancia había un soldado, y Pashow elije tranquilizar al pequeño que llora, jugando a que le dispara al vigilante. Es así que Pashow, levantando su pierna derecha hacia adelante con ambas manos y hacia una posición imposible, tal cual un arma de fuego, hace ruidos con la boca, como si disparara.
Más tarde, en una escena bastante posterior, Agrid (Avaz Latif), habiendo decidido que debían desplazarse y que el pequeño Riga no era más que un peso, ataba una piedra a una de las piernas de su hermano y la arrojaba al arroyo. El resto, ya se lo pueden imaginar.
En definitiva, escenas como estas ponen, claramente de manifiesto, la magnitud de lo que habría de enfrentarse cualquiera que viviese este fuerte drama. No apta para personas de llanto fácil.

Mi puntaje: 8/10


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jueves, 13 de octubre de 2011

"Cuidado, cuando el viento sopla"

Título: Final Destination 5 (Destino Final 5)
Año: 2011
Género: Terror, Thriller
Director: Steven Quale
Guión: Eric Heisserer, Jeffrey Reddick (personajes)
Duración: 92min
Reparto: Nicholas D'Agosto, Emma Bell, Arlen Escarpeta, Miles Fisher
Produc.: New Line Cinema, Practical Pictures, Parallel Zide, Jellystone Films
Presup.: $40 millones aprox.

Tuve mis dudas sobre si iría o no, a ver esta película al cine. Había visto el trailer y así entendido que esta secuela sería algo distinta de las anteriores, para que fuera más llamativa. En principio, eso resultó cierto, pero las nuevas ideas, no lo suficientemente sólidas como para tapar los muchos baches de un guión bastante malo.
Sin embargo, por ser un fan del morbo, al final accedí a darle una oportunidad. Ahora me doy cuenta de que fui demasiado ingenuo.
Destino Final 5 es una vez más, la historia de un grupo de amigos, quienes, gracias a que uno de ellos tiene una visión, consiguen salvarse de morir en un accidente en cadena (en este caso, un puente que colapsa), solo para ser, luego, acechados por la muerte.
Se trata de una película nada inteligente, que vuelve a explotar, de nuevo, los mismos exactos elementos de sus cuatro predecesoras, salvo que a medida que la serie se alarga, cada nueva secuela va bajando aún más su nivel con respecto a las otras.
En ella se ve al tan distinguido Tony Todd, quien cosechara fama, entre otros proyectos, por su participación en la clásica Candyman: el Dominio de la Mente, y quien siempre se ha caracterizado por su gran apego a este tipo de cine, aunque sus películas parezcan, en muchos casos, bromas ridículas, no siendo esta la excepción a la regla. El actor afro americano reinterpreta a William Bludworth, un empleado de una morgue que aparece para retirar a los fiambres cada vez que la muerte se ha llevado a alguien, y quien es el encargado de dar a los chicos un mensaje a interpretar, del que estos deberán valerse para salir con vida. Lo interesante aunque triste, es que se le pague para que se pasee delante de las cámaras durante muy pocos minutos, enseñando la misma cara de siempre, y con ese dejo llamativo y perturbador suyo, pero sin hacer mucho más. 
Si hay algo en esta película que pueda destacarse, es que las muertes siguen estando bastante bien logradas, en donde vuelan la tripas.
En cuanto a lo negativo, se me ocurren varios aspectos, aunque no, porque fueran pasados por alto, sino porque fueron detalles que no venían al caso. A modo de ejemplo, cuando Sam (Nicholas D'Agsosto) tiene la visión que los salvará al principio, el pavimento comienza a a agrietarse de la nada y el puente entero se deshace en pocos segundos, algo que no me resultó nada creíble, pero, ¡como si importara! O sino, que me corrijan los ingenieros civiles.
Lo otro lamentable fueron las actuaciones, ya que no hay ni una que sea aceptable. Pero como buen espectador, fiel al género, traté de pasar eso por alto, para centrarme sólo en los que iban muriendo.
Lo último que voy a criticar es el uso del 3D, ya que no recuerdo un solo momento en el que me dijera "que bien que está aplicado". La mayor parte del tiempo hasta me olvidé de que la estaba viendo en ese formato, ya que además de no aportarme nada, me encareció la entrada al cine.

Mi puntaje: 2/10


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lunes, 10 de octubre de 2011

"El sueño imposible de tantos empleados"

Título: Horribles Bosses (Quiero Matar a mi Jefe)
Año: 2011
Género: Comedia, Crimen
Director: Seth Gordon
Guión: Michael Markowitz, John Francis Daley, Jonathan M. Goldstein
Duración: 98min
Reparto: Jason Bateman, Charlie Day, Jason Sudeikis
Produc.: New Line Cinema, Rat Entertainment
Presup.: $35 millones aprox.

Quiero Matar a Mi Jefe es la historia de tres amigos, Nick Hendricks (Jason Bateman), Dale Arbus (Charlie Day) y Kurt Buckman (Jason Sudeikis), quienes una noche, cansados de los constantes maltratos que deben sufrir por parte de sus jefes, deciden contratar a un asesino a sueldo para acabar con el calvario.
Acabo de chequear en Internet algunos datos globales, y uno de los aspectos que, inmediatamente, me llamó la atención, fue que se necesitara a tres individuos para escribirla. No estoy diciendo que eso esté mal. Es más. Se sabe que dos cabezas piensan juntas mejor que una, y ni hablar sin son más. Pero en este caso concreto me pregunto cuál de los tres habrá tenido que estrujarse las neuronas para sacar lo peor de su llamada "creatividad", y aportar cada uno de los chistes, de muy mal gusto, que conforman a este, tan peculiar sentido de la comedia. 
Es decir... Luego de haber visto muchos ejemplos de lo que es el género cómico de la última década, está claro que, si bien el sentido del humor, en cierta medida ha evolucionado, dejando atrás la inocencia que veíamos en Jack Lemmon o Cary Grant, también es cierto que esa inocencia perdida se ha convertido, al fin y al cabo, en el cine de los insultos y los chistes de tono elevado.
Quiero Matar a Mi Jefe cuenta con un humor que es todo menos fino y todo menos gracioso. Resulta hasta triste pensar en los millones de norteamericanos que debieron pagar una entrada para luego reírse a carcajadas. Lo cual implica tener una risa fácil, o que tantos espectadores eran tan intelectualmente escasos, como para no notar las carencias de esta película, y así, disfrutarla. Ahora mismo me acuerdo de una escena en la que Kurt, tras meterse a escondidas en la casa de su jefe, entra a su baño y se pasa su cepillo por la cola. Esto, más que divertido, yo lo describiría como desagradable.
Otro elemento llamativo fue el encontrarme con actores como Jason Sudeikis y Jennifer Aniston, prestando sus habilidades interpretativas para ponerse en ridículo otra vez, no aportando nada bueno a sus currículums. Sus anteriores trabajos, en ambos casos habían sido perfectamente olvidables (Pase Libre él, Una Esposa de Mentira ella).
Por su parte, sorprende ver a estrellas como Colin Farrel y Kevin Spacey rebajarse a sí mismos, ya que, si bien creo que ambos cumplen bastante bien con sus roles de jefes indeseables, se me ocurre que a estas alturas de sus carreras podrían haber sido un poco más selectivos y decirle que no, a este mamarracho.

Mi puntaje: 3/10


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viernes, 7 de octubre de 2011

"¿Culpable... O no culpable?""

Título: Witness for the Prosecution (Testigo de Cargo)
Año: 1957
Género: Crimen, Drama, Misterio
Director: Billy Wilder
Guión: Billy Wilder, Harry Kurnitz (basado en la adaptación teatral de Agatha Christie)
Duración: 116min
Reparto: Tyrone Power, Marlene Dietrich, Charles Laughton.
Produc.: Edward Small Productions
Presup.: $3 millones aprox.

Leonard Vole (Tyrone Power), hombre joven y atractivo, es acusado de asesinar a la adinerada señora French (Norma Varden), una mujer mayor, de quien él era muy amigo. Esta acusación surge del hecho de que la señora French lo halla puesto a él como heredero de su fortuna, en el caso de que ella pereciera. Es así como el acusado decide contratar a Sir Wilfrid (Charles Laughton), para ejercer su defensa.
En el año 50, Billy Wilder hizo, lo que para mi gusto, muy pocos directores logran hacer más de una única vez, que es dirigir una obra maestra. A decir verdad, yo aún no he visto la totalidad de su filmografía, pero dentro lo que conozco, "Sunset Boulevard" fue una película perfecta. Siete años más tarde Wilder nos deleitaría con otra estupenda demostración de cómo se debe hacer cine, si bien, aún tratándose de una peli atrapante y con un final de los que hay pocos (de esos que en tantas ocasiones da gusto ver), este director no logró dar con la perfección, cómo lo había hecho antes.
Testigo de Cargo fue un drama con algunos toques de comedia, basado en una obra teatral, escrita por Agatha Christie. En este, el primer personaje que se nos introduce es Sir. Wilfrid, a la manera de un abogado veterano y experimentado, que parece reservar sus dotes intelectuales exclusivamente para el ámbito legal. Tratándose de un individuo que acaba de salir de una internación y que sufre problemas cardíacos, no es, por el contrario, capaz de obedecer, casi en ningún momento, la indicaciones de Miss Plimsoll (Elsa Lanchester), la enferma a su cuidado. Es así que todo el abordaje cómico que maneja Wilder queda reservado a la relación "enfermera - paciente caprichoso", curiosamente interpretada por dos actores que fueron marido y mujer en la vida real. Hay momentos en donde, mientras estamos completamente concentrados en el juicio, Miss Plimsoll hace llegar a su paciente el aviso urgente de que tiene que tomarse sus pastillas, aunque este se encuentra en pleno ejercicio de su trabajo.
Wilder nos demuestra acá, cómo una película sobre la reconstrucción y resolución de un crimen puede tenernos atrapados hasta el último minuto.

Mi puntaje: 9/10


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sábado, 1 de octubre de 2011

"La habitación perdida: me dio gusto encontrarla"

Título: The Lost Room (La Habitación Perdida)
Año: 2006
Género: Acción, Misterio, Fasntasía
Formato: Miniserie
Director: Craig R. Baxley
Guión: Laura Harkcom, Chirstopher Leone
Duración: 270min
Reparto: Peter Krause, Julianna Margulies, Peter Jacobson.
Prod.: Lions Gate Films, Lionsgate Productions, Motel Man Productions

La Habitación Perdida nos cuenta la historia del detective Joe Miller (Peter Krause), quien durante una de sus investigaciones, descubre una habitación de motel que aparentemente es un portal a otra dimensión o universo paralelo.
Craig R. Baxley nos presenta acá su cuarto aporte directoral, en este tipo de formato. Antes, él ya había dirigida otras miniseries, al igual que colaborado en algunas a modo de "stunt", es decir, coordinando escenas de riesgo.
Antes de La Habitación Perdida yo ya había visto sus trabajos previos (The Triangle, Rose Red y Storm of the Century), pero creo fue con esta última, que obtuvo sus mejores logros. Estamos hablando de un hombre que, afortunadamente, hasta el momento siempre ha contado con argumentos bastante atractivos, más allá de que en ninguno de los casos, guionara él mismo las historias. En dos oportunidades Baxley se unió a proyectos en donde la narrativa correría a cargo del novelista y a veces guionista, Stephen King, de quien yo mismo me considero un fan, pero de quien creo, sin embargo, que sus virtudes como narrador flaquean, cuando se pasa a la pantalla chica.
En esta nueva miniserie de ciencia ficción, Baxley nos introduce ante el interesante concepto, de lo que podría significar para cualquiera si, de pronto, un día nos encontráramos con una particular habitación de motel (para ser exactos, la habitación 10 del Sunshine Motel) que fuera, en realidad, un portal capaz que transportarnos hacia donde nosotros quisiéramos. Porque además, esta habitación cuenta con una llave que, sin importar en dónde uno la use, con sólo imaginarnos un destino, abriríamos la puerta y allí estaríamos. Y por si fuera poco, en esta habitación hay algunos elementos (por ejemplo un peine y unas tijeras) que poseen ciertos atributos muy útiles. En el caso del peine, con él uno podría detener el tiempo durante varios segundos.
Esta es una miniserie sólida, dividida en tres partes: la primera "la llave y el reloj"; la segunda "el peine y el estuche"; y la tercera "el ojo y el objeto esencial". Yo apenas había acabado de ver la primera parte, ya me impacientaba por ver la segunda, y lo mismo me pasó con respecto a la última.
Además, lo bueno de La Habitación Perdida es que más allá de todos los elementos de tipo fantástico, no deja de tener un planteo inteligente, cuyo desarrollo valga la pena seguir.

Mi puntaje: 10/10


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miércoles, 28 de septiembre de 2011

"¿Vino rojo o blanco?"

Título: The Perfect Host (El Perfecto Anfitrión)
Año: 2010
Género: Comedia, Crimen, Thriller
Director y guión: Nick Tomnay
Duración: 93min
Reparto: David Hyde Pierce, Clayne Crawford, Nathaniel Parker
Prod.: Stacey Testro International, Mark Victor Productions, Perfect Host

Basada en el cuento "The Host" (El Huésped), del mismo autor, cuenta la historia de John Taylor (Clayne Crawford), quien tras asaltar un banco, ve cómo su cara figura rápidamente en las noticias locales, por lo cual decide que habrá de esconderse durante un tiempo. A todo esto, en un barrio acomodado de Los Ángeles, tiene la oportunidad de hacerse pasar por "el amigo de la amiga" de Warrick Wilson (David Hyde Pierce), quien en un principio parece tratarse de un tipo simpático, dispuesto a ayudarlo. Y como podemos imaginarnos, las apariencias pueden a uno engañarlo.
Esta es otra de esas películas que, afortunadamente, tuve la ocurrencia de visionar, sin tener casi noción alguna de su argumento. Antes de verla había leído la sinopsis en la IMDB (sí, es un sitio al que tiendo a recurrir bastante), en donde se decía del señor Warrick Wilson y cito: "el anfitrión, es todo menos ordinario". Esta frase fue la que me convenció como espectador. Pero, sinceramente, no tenía idea de cuan "poco ordinario" sería dicho personaje.
La caracterización de David Hyde Pierce es muy buena en su papel de trastornado, y resulta realmente genial poder verlo construir todo ese mundo propio al que sólo nosotros tenemos acceso directo, ya que su huésped no puede hacer otra cosa que tratar de imaginarse cómo será todo ese mundo inexistente que aprecian los ojos de Warrick. Asimismo, es importante tener claro que todo lo que ocurre en esta película es ficción, ya que cualquer conocedor del tema nos diría, por ejemplo, que sería bastante difícil que un individuo como Warrick pudiera desempeñarse sin inconvenientes, como jefe de policía. Pero, más allá de esto, la película se disfruta igual.
No quisiera olvidar tampoco, un aspecto tan curioso como que, mientras que en Malas Enseñanzas se había destacado una escena de sexo (si es que se le puede llamar así), de las peores jamás filmadas, aquí tuve la oportunidad de divertirme con otra escena de sexo, pero que en lugar de sobrar, añade un especial condimento.

Mi puntaje: 7/10


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martes, 27 de septiembre de 2011

"Malas Enseñanzas y cómo No Hacer Cine"

Título: Bad Teacher
Año: 2011
Género: Comedia
Director: Jake Kasdan
Duración: 92min
Reparto: Cameron Diaz, Jason Segel, Justin Timberlake
Prod.: Columbia Pictures, Mosaic Media Group
Presup: $20 millones aprox.

Si nos pusiésemos a pensar por un segundo en todos los buenos guiones que alguna vez pudieron haber sido una realidad, pero que por x o y motivos, acabaron siendo rechazados, seguramente quedaríamos sorprendidos.
En mi caso, tras ver Malas Enseñanzas quedé desconcertado, pero por el hecho de entender que si yo estaba viendo esta película, eso implicaba que a algún individuo que se hacía llamar productor, se le había ocurrido antes, que valía la pena aprobar dicho proyecto.
Lo que sucede acá, es que en principio no habría nada de malo con la premisa que se nos cuenta: una maestra grosera y despiadada, que tras ser dejada por su prometido, decide poner en marcha un plan descabellado para conquistar a un hombre rico con quien casarse y ser mantenida.
El cuentito es sencillo y perfectamente abordable de muchas maneras. Sin embargo, la puesta en escena que se le da, acaba no siendo más que una tomada de pelo hacia el propio sistema educativo norteamericano. En cada escena se hace parodia a los cientos de respetables, y seguramente muy bien intencionados docentes, que cada día buscan alimentar las mentes de sus alumnos, de conocimiento. Básicamente, creo que a la hora de hacer una comedia ambientada en el entorno educativo debería al menos respetarse a las personas a quienes se va a ridiculizar, cosa de que nosotros espectadores podamos reírnos "con ellos" (los personajes, por ende, los docentes) y no, "de ellos".
Sólo con recordar a Cameron Diaz haciendo el papel protagónico, se me ocurre que merecería ser nominada a los premios Razzie (los "anti oscars", que premian a lo peor del cine), como peor actriz de reparto. Me pregunto, también, cuan entusiasmada debió de haber estado cuando, por intermedio de su firma, confirmaba su participación en una película, que luego le requeriría cero esfuerzo interpretativo.
Otro de los personajes que me quedó grabado fue el de Lynn Davies (Phyllis Smith). Esta profesora parece que padeciera "capacidades diferentes" a las de sus colegas, y si con ellos se comportaba como una mujer medio retrasada, me pregunto cómo sería con sus alumnos.
Por último y como cierre de mi sección "docentes", también pongo el caso de Justin Timberlake, cuyo personaje nos es descrito como un individuo honesto, de buen corazón, de mentalidad positiva y que cree plenamente en la belleza interior, pero a quien vemos como un tipo tonto, para quien todo es color rosado y cuyo grado de ingenuidad e inocencia es tal, que hasta asusta.
Hubo dos escenas de Malas Enseñanzas que se destacaron por lo patéticas. La primera es la que se desarrolla en Noche Buena, cuando Cameron Diaz, sentada en el living de uno de sus alumnos, su nombre Garret (Matthew J. Evans), presencia junto a los padres del niño, cómo este recita un poema romántico, dedicado a una chica, pero terriblemente cursi, y casi parece que Cameron querría ahorcar al poeta o vomitar.
La otra es más sobre el final de la película, y por no desvelar demasiado sólo voy a decir que es la escena de "sexo" (si acaso se le pudiera llamar de alguna manera) más bizarra que he podido ver en mi vida.
En resumen, ¿qué más puedo decir? No la vean.

Mi puntaje: 1/10


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