lunes, 23 de julio de 2012

"Está lloviendo, y no son gotas"

Título: Shoot ‘Em Up (Matar o morir)
Año: 2007
Género: Acción, Comedia, Crimen
Director: Michael Davis
Guión: Michael Davis
Duración: 86min
Reparto: Clive Owen, Paul Giamatti, Monica Bellucci, Stephen McHattie
Produc.: New Line Cinema, Angry Films
Presup.: $39 millones aprox.

En Matar o morir, Smith (Clive Owen) es un misterioso y solitario pistolero quien, sin quererlo, se ve intentando desbaratar una conspiración en el gobierno.
Smith está tranquilo. Disfruta de uno de sus pocos placeres, comer zanahoria, mientras descansa en un banco en la vereda.
De pronto, Smith se ve enfrentando un panorama poco usual. Una joven embarazada (Ramona Pringle) aparece corriendo, muy agitada y sigue de largo hacia un callejón. Cualquiera que la viere no habría dudado en ayudarla. Esto, sin embargo, no parece afectar a este hombre, que no da señales de ir a hacer algo. No hasta no ver que la dama es perseguida por alguien armado y con cara de pocos amigos. Ahí recién, es que hace cambiar sus prioridades. Pero no, sin antes darle un mordisco a su alimento vitamínico.
Smith sigue a víctima y atacante al callejón, aún cuando él mismo se encuentra desarmado. Segundos más tarde, el delincuente ya tiene a la joven en la mira, a punto de liquidarla, instante en el que aparece Smith. En medio de una balacera, Smith se las ingenia para llevar adelante un trabajo de parto, tras el cual enseña a la madre un rincón que el cree seguro, pero no lo es, para ella y para su hijo. Mientras tanto, él seguirá procurando salvarles a ambos el pellejo.
La escena inicial nos muestra a este buen ciudadano, poniéndolo de primera, entre la espada y la pared. El resultado acaba siendo la feroz persecución entre un hombre y un batallón de asesinos a sueldo, todos ellos liderados por el temible Hertz (Paul Giamatti), quien, si no te quiere, te lo dice, pero con el gatillo.
Hay mucha acción y muchos tiros. Y un sujeto tan genial, que hasta se hace con un arma ajena para su beneficio. Luego, para terminar con la primera escena adrenalínica no podía faltar el espectacular salto desde una terraza, hasta un apartamento, que Smith hace con el pequeño en brazos. Es de esas circunstancias en las que sólo faltaría que el malo gritara algo como: “¡me vengaré!”, pero que, por suerte, no pasa.
A medida que la trama avanza, el pasado de Smith no es, necesariamente, demasiado importante, aunque sí conocemos algunos detalles desmotivantes.
Acá lo que tenemos es a un tipo que se ha metido en donde no debía, pero quien, casualmente posee amplio conocimiento del uso y anatomía de las armas de fuego, técnicas de combate o vías de escape. Por qué, no decirlo: una suerte de MacGyver. Y todo por querer salvar a un recién nacido, que al final, sí, se ha quedado huérfano.
Partiendo de esta premisa es que fluye todo el resto, en donde cada situación es una constante de disparar y recibir disparos, y en donde sin importar, que sean decenas de asesinos contra uno solo, nuestro héroe es siempre quien sale con las de salir victorioso.
Debe destacársele al director, el que todas las escenas funcionaran a base de tiros, con metralletas o pistolas, y sin recurrir a otros elementos. Conjuntamente, Davis lleva a su héroe al extremo, pero sin hacer el ridículo. El que, sí, fuera, por ejemplo, el caso del Darius Stone de XXX 2, quien hacía andar un vehículo sin llantas sobre una vía de tren, lo cual ya era un exceso.
Con esto lo que estoy diciendo es que es sabido que un director pueda, y muchas veces “deba” tomarse ciertas libertades para con sus personajes, aunque siempre, considerando que “tiene”, también, que haber un límite marcado.
Davis no se olvida tampoco, del componente femenino. Donna Quintano (Monica Bellucci) es una prostituta que acaba siendo el único apoyo de Smith y que permite que haya un componente erótico y romántico.
Matar o morir es acción y balazos, de principio a fin. Es, el bueno contra el malo. Ambos construidos bajo los típicos estereotipos, pero acá, contando con el buen toque de Michael Davis. Quien, si bien no descubrió la pólvora, ciertamente, supo usarla.

Mi puntaje: 5/10


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domingo, 22 de julio de 2012

"Hasta que los zombis nos separen"

Título: [Rec]³ Génesis
Año: 2012
Género: Drama, Terror, Thriller
Director: Paco PLaza
Guión: Paco PLaza, Luis Berdejo
Duración: 80min
Reparto: Leticia Dolera, Diego Martín, Mireia Ros, Ismael Martínez, Emilio Mencheta, Álex Monner, Javier Botet, Ana Isabel Velásquez, Blai Llopis, Itziar Castro, Claire Baschet, Xavier Ruano, Borja Glez. Santaolalla
Produc.: Canal+ España, Filmax, Ono, Rec Génesis A.I.E., Televisió de Catalunya (TV3), Televisión Española (TVE)
Presup.: €4 millones aprox.

En [Rec]³ Génesis, lo que había empezado como una bellísima boda para los novios, Koldo (Diego Martín) y Clara (Leticia Dolera), pronto se va al infierno cuando los invitados son infectados por un virus.
Paco Plaza se ha encargado este año de demostrarnos porqué la palabra “secuela”, muchas veces es tan mal vista.
Si retrocediésemos al 2007 veríamos un ejemplo, de cuándo filmar al estilo de La bruja de Blair Witch, y metiendo en el medio a unos cuantos muertos vivos, sí tenía sentido. Sumémosle, además, que todo iba a sucederse en un edificio en cuarentena, lo que hacía que las condiciones para generarnos miedo fueran idóneas. 
Con [Rec] ², estrenada dos años más tarde, el escenario sería el mismo, sólo que cambiando los protagonistas. Ahora se le concedía el protagonismo a un equipo SWAT que, provisto, tanto de armas, como de cámaras con visión nocturna, entraban al edificio a limpiar la amenaza. 
Esta secuela tendría también su dosis de suspenso y de sobresaltos, pero que no se acercarían al nivel antes logrado. Por mucho que sus directores trataran de darle un ritmo adecuado, ya la idea carecía de novedad y era relativamente fácil, saber qué iba a pasar y en qué momentos. Encima, ahora habían entremezclado elementos religiosos, tales como la posesión y los crucifijos. Así, la película tenía, sí, lo suyo, pero solo hasta cierto punto. 
Entre la segunda y la tercera parte habría de alargarse el margen de espera y para ver lo que sería un filme con ciertas variantes. Para empezar, ya no dirigen a dúo, Plaza y Balagueró, sino que ahora ha quedado en manos del primero. Por si esto fuera poco, su guión tampoco corre a cargo de tres individuos. Ahora, sólo de dos de ellos. Balagueró, por su parte, ha optado, esta vez, por producirla. 
Hablar del resultado, supongo que sería referirse a lo que ha acabado siendo para muchos, una verdadera decepción. Ocurre que [Rec]³ tiene más de Grindhouse de Robert Rodríguez, que del verdadero cine de terror. Con escenas como esa en la que Clara, con su inocente y hermoso vestido de novia, se arma de furia para destripar zombis con una moto sierra (aparecida, precisamente, en el lugar y momento perfecto), y que, da más para disfrutar a las risas, entre amigos, que para taparse los ojos. 
No estoy diciendo que la película sea mala. Es más, si nos olvidáramos de que es, efectivamente, una secuela, lo más probable es que no hubiera tantas quejas. Pero entonces, el problema viene por ese lado. [Rec]³ “es” una secuela. Una continuación que falla estrepitosamente, por no ser capaz de seguir con una estética ya marcada, que era lo que querían sus fans. 
Paco Plaza sustituye el suspenso por las vísceras y mucha sangre. No es ni si siquiera capaz de mantenerse en el planteo, de que nosotros veamos sólo lo que filman sus personajes con sus cámaras a mano. Algo que sucede, únicamente al principio, que dura poco y que hace que el título mismo, carezca de sentido.
La acción, como ya dije, se desarrolla en el entorno de un casamiento, iniciando a poco del momento de la unión entre los novios ante Dios, en la iglesia, y con la gran importancia que toma después el cura. Aquí, Plaza ha optado por seguir pronfundizando en lo religioso, y en que el todopoderoso no esté excento, en todo esto, de cierta culpa. En realidad, basta con tener en cuenta la otra parte del título.
Dejando de lado todo este análisis, si hay algo que destacar, esa sería Clara, la novia. Personaje interpretado por Leticia Dolera y que, una vez que ha llorado, que se la corrido el maquillaje, que se ha enchastrado de sangre, que ha echado a andar la moto sierra y que se ha quitado, de manera grosera, parte del vestido, resulta realmente inigualable. Una magnífica y bizarra combinación, entre la “pérdida de la inocencia” y la “mujer rebelde”. Una joven que no duda ni un instante en cortarle la cabeza a uno de los invitados, recién mordido, cuando estando este, aún vivo y consciente, ambos saben que es solo cuestión de tiempo.

Mi puntaje: 5/10


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miércoles, 18 de julio de 2012

"Herzog en tierras del Kilt"

Título: Incident at Loch Ness (Incidente en el Lago Ness)
Año: 2004
Género: Aventura, Comedia, Terror
Director: Zack Penn
Guión: Werner Herzog, Zack Penn
Duración: 94min
Reparto: Werner Herzog, Zack Penn, Gabriel Beristain, Russell Williams II, Kitana Baker, Michael Karnow,  David A. Davidson, Robert O'Meara, Steven Gardner
Produc.: Eden Rock Media
Presup.: $1.400.000 millones aprox.

En Incidente en el Lago Ness, Werner Herzog y un grupo de realizadores se embarcan hacia las aguas del famoso lago escosés, para ser documentados por John Bailey.
Año 2004. Los Ángeles. Un camarógrafo registra cada movimiento del veterano realizador alemán quien, en su casa, apronta, junto a su esposa, todos los preparativos para recibir a la visita. John Bailey, que es el hombre tras la cámara, sigue a Werner mientras hacen la comida y, también, cuando en su despacho, Werner le cuenta a él y a nosotros, de que se trata, exactamente, la película.
Para la ocasión han sido invitados Zack Penn, Jeff Goldblum, Crispin Glover, Gabriel Beristain, Ricky Jay o Russell Williams II, entre varias figuras importantes, todas ellas vinculadas al mundo del cine. No todos, aunque sí algunos de los presentes, viajarán con Herzog y con Penn al continente europeo para averiguar si el monstruo del Lago Ness, es o no es, solamente, un mito.
A primera vista, a muchos podría parecerles una tomada de pelo. Tratándose de un individuo tan serio como Herzog, que lo que tuviera para nosotros fuera a ser un documental sobre una criatura, cuya inexistencia, a estas alturas, ya ha sido para la  mayoría, más que corroborada.
Entonces, si es así: ¿Qué demonios es lo que veríamos? Es aquí, precisamente, en donde debemos hacer un alto y profundizar un poco al respecto. Nada de esto es más que un gran juego para divertirnos un rato. Un típico “falso documental”.
Algo que resulta interesante, es que desde el inicio sea Herzog quien lleva la batuta, a quien siempre sigue la cámara y quien dirige la expedición, cuando en realidad es Zack Penn quien tiene las riendas, ya que en los créditos finales es él el que dirige. Herzog no viene a ser más que el “falso director” de una “tripulación ficticia”.
Se le ha dado extrema importancia a que la línea entre la ficción y la realidad no sea fácilmente detectable. Lo que se nota claramente, ya que Beristain y Williams son los dos, verdaderos profesionales en sus respectivas áreas. El primero es camarógrafo y director de fotografía, y el segundo, sonidista y mezclador de sonido, y ambos van a ser tripulantes en esta fantasía, en la que hacen de ellos mismos.
También entre los miembros del Discovery IV (la embarcación) podrá verse a Kitana Baker, como operadora del sonar y a Michael Karnow, como el criptólogo a bordo, ambos contratados por Zack, como “parte de la ficción”. Ellos tendrán, también, una directa implicación en algunos de los conflictos que se vivan a bordo, al darle a la película, cómicos (para nosotros), y a la vez terribles e insultantes (para Herzog), giros en el argumento.
Pero, en caso de que aún no se haya entendido, hagamos un breve repaso.
Incidente en el Lago Ness es un “falso documental” dirigido por Zack Penn, escrito por Herzog y por Penn (esto, lo agrego ahora), y protagonizado por gente que hace de sí misma. Herzog, que a su vez hace de director del documental, “dentro” de la ficción de este falso documental. Penn, que hace de productor del documental, tanto fuera como dentro de la ficción. Con el resto del reparto (los otros tripulantes) sucede lo mismo en casi todos. Aunque hay algunos detalles que se hace mejor que yo no revele.
Herzog y Penn combinan comedia, suspenso y terror, pero sobre todo debe destacarse que se parodian a ellos mismos y a la propia industria cinematográfica. La comedia, en este caso, puede verse por ejemplo, cuando Herzog pretende hacer una toma, hablándole a la cámara, y el criptólogo, a quien él no ha invitado a aparecer, se le mete en el encuadre. O basta con verle las curvas a la chica que Penn ha puesto al mando del sonar. Realmente parece una mala broma.
Hay, para completar, una auto referencia a un supuesto incidente, ocurrido en una anterior película de Herzog y que envolvía un arma de fuego.
En fin. Penn y Herzog nos plantean, cómo los tripulantes de un barco podrían empezar a tener roces entre ellos, al discrepar sobre cómo hacer las cosas. Todo esto, mientras se encaminan, además, a un incluso peor destino, que incluye un final muy movido y a una Nessie enojada. Una bestia, que si pocos han visto, tal vez eso sea por algo.
Incidente en el Lago Ness no es una gran película, pero entretiene, y eso, creo, ya es bastante.

Mi puntaje: 6/10 


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lunes, 16 de julio de 2012

"Viviendo vidas ajenas"

Título: The Final Cut (La memoria de los muertos)
Año: 2004
Género: C. Ficción, Thriller
Director: Omar Naim
Guión: Omar Naim
Duración: 104min
Reparto: Robin Williams, Mira Sorvino, Jim Caviezel, Mimi Kuzyk, Stephanie Romanov, Michael St. John Smith
Produc.: Lions Gate Entertainment, Cinerenta Medienbeteiligungs KG, Industry Entertainment, Final Cut Productions

En La memoria de los muertos, en un mundo en el que los recuerdos son retenidos por implantes de memoria, Alan Hakman es un montador, especializado en comprimir miles de horas de material a sólo segmentos reducidos, una vez que hemos fallecido.
Muchas veces una película pasa desapercibida. Lo que acaba siendo una verdadera injusticia, si el argumento que se contaba era bueno, como en el caso del director Omar Naim, quien tendría que contentarse con sólo cuatro semanas en cartelera.
En Octubre del 2004 esto es lo que sucedería con lo último de Robin Williams, quien personificaba a Alan Hakman, montador de recuerdos de vidas ajenas. Algo muy, pero muy delicado.
La película nos adentraba en una realidad imaginaria, en donde sólo algunos, aquellos que pudieran costearlo, tendrían acceso a unos implantes de memoria, invento desarrollado por el programa Zoe y cuya función era registrar todo aquello captado a través de nuestros ojos, desde nuestro nacimiento hasta el momento de nuestra muerte. De aquí, que la gran interrogante fuera de orden ético.
Convivir toda la vida con una suerte de chip, dispositivo, o como quisiera uno llamarle, tenía en principio un objetivo medianamente útil. Al morir, el implante sería entregado a un montador (en este caso, Robin Williams), quien desde su isla de edición vería el material, seleccionaría lo que creyese más agradable y adecuado y eliminaría todo lo otro. Lo elegido sería proyectado en el “rememorial” del funeral, espacio de un par de horas donde los presentes podrían ver al ser amado, para recordarlo de la mejor manera.  
La idea en sí, no parecería mala. Ir al velatorio de un pariente o un amigo, en un momento en el que estábamos destrozados y verlo, de repente, riendo una última vez. Acaso disfrutar de lo mejor de su niñez, de su adolescencia o de su adultez. Todo muy lindo.
Pero nada de esto quitaba que las vivencias grabadas en el chip ya no serían personales. Hiciese uno lo que hiciese, desde lo más trivial hasta lo menos, o incluso lo más horrible, todo sería, al final, una gran película a ser vista por un montador, quien tendría que obviar cualquier clase de juicio de valores y nunca hablar de ello. La pregunta acá sería entonces, ¿con qué derecho?
Si el difunto fuere, por ejemplo, un asesino o un violador, sólo bastaría con pulsar un botón para desechar todas las pruebas y crear así una falsa imagen, de alguien que sería recordado, no por lo que había sido, sino por lo que sería visto en la mentira de su montaje.
En la película, Mira Sorvino sería Delila y Jim Caviezel, Fletcher. Ella funcionaría para Alan como su apoyo emocional, y él, cómo un problema. De Delila podría agregarse, que faltó saber más sobre su personaje. De Fletcher, únicamente, que es quien se empeñaría en adquirir el último implante obtenido por Alan, correspondiente a un tal Charles Bannister, un fallecido delincuente.  
Por último podría recalcarse, que si bien ha sido un concepto de lo más original, la historia escrita por Omar Naim tiene una pequeña inconsistencia. Puesto que el chip mantiene registros tan largos, es intrigante cómo un montador pudiera sea capaz de ver todo ese material en tan corto plazo, antes de un funeral. Un error que, aunque le quita a la trama cierto realismo, resulta más conveniente pasarlo por alto y darle a su director el visto bueno por el intento. 
Como dato curioso, sólo decir que esta sería la segunda de las incursiones de Robin Williams dentro del género de la ciencia ficción en un largo, pero sobre todo, tocando conceptos polémicos. Ya antes había sido un extraterrestre en la serie Mork y Mindy (1978-1982), pero tratándose de una comedia. En cambio, su anterior trabajo dramático, también sobre cuestiones con controversia, había sido la cinta de 1999, El hombre bincentenario, de Chris Columbus, en donde Williams hacía de robot.

Mi puntaje: 7/10


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sábado, 7 de julio de 2012

"Cómo concebir una buena idea... y una nueva vida"

Título: Maybe Baby (Como hacer bebés)
Año: 2000
Género: Comedia, Romántica
Director: Ben Elton, Hugh Laurie (algunas escenas, sin acreditar)
Guión: Ben Elton (basado en su novela "inconceivable"), Ben Elton (escrita por)
Duración: 104min
Reparto: Hugh Laurie, Joely Richardson, Adrian Lester, Tom Hollander, Matthew Macfadyen, James Purefoy, Rowan Atkinson
Produc.: Pandora Cinema, BBC Films

En Cómo hacer bebés, Lucy (Joely Richardson) y Sam (Hugh Laurie) son una joven pareja que busca, por todos los medios, habidos y por haber, tener un bebé.
Lucy atraviesa ese momento en el que convertirse en madre ha pasado a ser algo absolutamente primordial para continuar felizmente con su vida en Londres, y Sam también ve con buenos ojos la idea de la paternidad. Así y todo, nada de esto quita que sea ella la que muere, realmente, por ser madre. Porque lo que Sam más que nada quiere es que Lucy sea feliz y si un bebé es lo que se requiere, entonces, bienvenido sea este.
Por desgracia, buscar un embarazo, y que a una mujer, de hecho, se le dé, son cosas completamente distintas. A Lucy y a Sam no les toma demasiado, comprender que esto puede ser más complicado y estresante de lo que creían. Tal acaba siendo el esfuerzo porque algún maldito espermatozoide se decida a colaborar, que lo que debía de tratarse del placer de tener sexo, acaba siendo la constante, cansina rutina, por ver si alguna vez tienen suerte.
Este es el concepto que tan hábilmente trabaja Ben Elton, en un guión que está plagado de buenos chistes, los que, si bien, de elevado tono, no dejan nunca de mantenerse elegantes, aunque obviamente, dirigidos hacia un público maduro.
Ya la película empieza con Sam en la BBC, de donde es editor. Allí, él y su amigo y compañero de trabajo George (Adrian Lester) asisten a una reunión, la cual conduce el cretino de Nigel (Matthew Macfadyen), jefe de ambos. Ellos escuchan a su superior desde la última fila, en donde pueden hablar más tranquilos, sin ser escuchados. De pronto a Sam le suena el celular, él se disculpa por el ruido y lo atiende. Se trata de su esposa, quien tal parece, tiene todo controlado y ahora es cuando, según su calendario, está precisando de su pequeño granito de arena. Acá es simplemente genial, como Sam debe escaparse de la reunión para ponerse el casco, subirse a su moto, e ir corriendo hacia la cama. Algo que veremos ocurrir varias veces.
Pero la película está muy lejos de quedar en esto.        
Lucy recurre a un ginecólogo, Mr. James, interpretado por el notable Rowan Atkinson, y quien le hace pasar por un montón de pruebas de fertilidad, de las que tampoco Sam se libra. Todo esto sucede, justo cuando Sam acaba de entrevistarse con el estúpido y excéntrico de Ewan Proclaimer (Tom Hollander), un director de cine cuya idea de un buen guión iba del sexo salvaje y las drogas, y Sam no tardaba en descartarla. Entonces, furioso y con ganas de humillarlo, Nigel lo pasa a la programación infantil. Y es ahora, cuando Sam cree haber llegado a lo más bajo que podía permitirse, que decide, es el momento de cumplir su sueño de escribir. 
Desafortunadamente, la gran idea que le ha surgido es la de escribir sobre sus propios y más íntimos problemas de pareja: su búsqueda de un hijo. A Sam no le costará, prácticamente nada, construir la más exitosa de las comedias y con los chistes más originales, jamás vistos. Lo único aquí malo es que Lucy, quien discrepa con la idea, le había ya, tomado la palabra, de que nunca adaptaría sus propias vidas.
Cómo hacer bebés es una comedia muy graciosa, que pone humor a algo que en la realidad no tendría ni pisca de gracia. También caricaturiza de manera inteligente al mundo del cine y todo ese asunto de cómo se conciben las películas. Donde producir buen arte es sólo un eslabón de toda una gran cadena.

Mi puntaje: 7/10


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martes, 3 de julio de 2012

"Nunca confíes en el hielo"

Título: Ice Age 4: Continental Drift (La Era del Hielo 4: La Formación de los Continentes)
Año: 2012
Género: Animación, Aventura, Comedia
Director: Steve Martino, Mike Thurmeier
Guión: Michael Berg, Jason Fuchs
Duración: 94min
Reparto: Ray Romano, John Leguizamo, Denis Leary, Queen Latifah, Keke Palmer, Chris Wedge, Jennifer López, Sean William Scott, Josh Peck, Wanda Sykes, Peter Dinklage, Aubrey Graham, Josh Gad, Heather Morris, Nick Frost, Alain Chabat, Aziz Ansari, Nicki Minaj, Alan Tudyk
Produc.: Blue Sky Studios
Presup.: $95 millones aprox.

En La Era de Hielo 4: La Formación de los Continentes, Manny (Ray Romano), Sid (John Leguizamo), Diego (Denis Leary) y el resto del grupo deben enfrentarse a incesantes movimientos de tierra, mientras a su vez se protegen del amenazante pirata Tripas (Peter Dinklage).
Mucho antes de su llegada a cines, nosotros ya habíamos podido disfrutar de un avance de lo que serían, más concretamente, los enredos en los que Scrat se vería metida. Parece mentira, pero con apenas 3 minutos este roedor funcionaba, de pronto, a modo de un excelente comediante de stand up, capaz de sacarnos más risas que todos los demás personajes juntos. Sin duda, esta ardillita es de lo mejor que, actualmente, llega a desarrollarse en los estudios de Blue Sky.
Siguiendo con Scrat, este adicto a las bellotas ha sido siempre un ejemplo, tanto del genial trabajo en animación de estos realizadores, como de su inmensa creatividad. En esta ocasión, todo esto acompañando, en su último corto, a un avance de lo que veríamos más adelante. La Era del Hielo 4 prometía parodiar el proceso milenario mediante el cual la Tierra acabaría viéndose como es ahora. Por si fuera poco, mostrándonos, también en tono de comedia, el surgimiento de algunas de las construcciones más importantes hechas por el hombre, de las que, en este caso, Scrat era él responsable.
Pero tanto que destacarle a este personaje significa tanto que “des-destacar” de todo lo demás. Para empezar, porque sus cortos difícilmente tienen más que una escasa relación con el resto del argumento. Una vez que uno los ha visto, puede que se haga una idea de, cuál será el momento prehistórico que se esté viviendo, mientras Manny, Sid, Diego y el resto de sus amigos viven sus aventuras. Fuera de eso, tienden a un tono mayoritariamente independiente que, más que adelantarnos algunas pistas, nada nos dicen de, si van a ser películas buenas o malas.
El filme dirigido por Steve Martino y Mike Thurmeier toma temas tan cotidianos como la rebeldía adolescente o la piratería. Lo hace, por un lado, valiéndose de la alborotada Morita (Keke Palmer), hija de Manfred y Ellie, quien estando en esa etapa en donde las hormonas se divierten a gusto, no logra resistirse a los encantos de Ethan (Aubrey Graham), un mamut, para ella muy lindo y muy cool. Ella ante esto se olvida por completo de su amigo Louis, un topo con muy buenos sentimientos.
Por otro lado, convengamos en que gran parte del argumento resulta del entrechoque entre esta gran familia, liderada por Manny, y sus nuevos enemigos, el capitán pirata Tripas y su tripulación. De este enfrentamiento es que saldrá que unos quieran capturar, atormentar y comerse a los otros. Pero en un momento dado, también se hace un guiño muy sutil a la piratería, vista como la distribución y descarga ilegal de material no autorizado.
No obstante, creo que si algo debiera realmente destacarse, eso sería que, en La Formación de los Continentes (en donde en todo momento, los movimientos de tierra y el quiebre de icebergs, son el peligro más inminente), el incesante esfuerzo de Manny por volver con Ellie y su hija, es siempre acompañado por el heroico trabajo grupal que todos ellos (Manny, Sid, etc.) desempeñan por mantenerse a sí mismos, amigos, tanto vivos, como unidos. De todo esto se entiende, que los valores de la fortaleza familiar y de la lealtad entre camaradas, son lo que se busca transmitir a los más chicos.
Cada secuela de La Era del Hielo ha significado un nuevo reto. Contar un relato distinto, porque de lo contrario, los espectadores ya se habrían aburrido. Además, introduciendo a nuevos personajes, ya que esto le daría un mayor atractivo.
Pero si uno ha estado atento en todas, debería haber corroborado que, de hecho, todos los argumentos han sido siempre la misma idea retocada, que podríamos definir como la “vuelta a casa”. Ya fuera que la manada ayudara a alguien a volver con los suyos, que ellos mismos quisieran volver a su hogar, o que, por culpa de los fenómenos de la naturaleza, tuvieran que buscar otros destinos, siempre procurando no dejar a nadie atrás.
Viéndose siempre en la obligación de reciclar, creo que sería muy difícil que alguna vez se alcanzase el nivel de la primera. Por ahí, hay gente que seguramente considere que la calidad va por el lado de que, cuanto más acción, mejor. Si bien creo que, eso no es correcto. En lo personal, creo que la calidad no va por ese lado, sino en la originalidad de lo que se cuente.
El problema, entonces, de La Era del Hielo 4 se encuentra en que, por muy entretenida que sea, y por más que se le agreguen un sinnúmero de variantes, sino cuentan con una historia "diferente", que atrape y entusiasme a quienes pagan para verla, pero de una manera completamente innovadora (y no, reciclada), vamos a estar siempre viendo más de lo mismo, y en donde lo mejor lo encontremos en un corto de una ardillita y su bellota.

Mi puntaje: 6/10  

          
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