lunes, 31 de octubre de 2011

"Me quiere... No me quiere... Me quiere... No me quiere... Me quiere..."

Título: Crazy, stupid, love (Loco y Estúpido Amor)
Año: 2011
Género: Comedia, Drama, Romántica
Director: Glenn Ficarra, John Requa
Guión: Dan Fogelman
Duración: 118min
Reparto: Steve Carrell, Ryan Goslyn, Julian Moore, Emma Stone, Marisa Tomei, Kevin Bacon
Produc.: Carousel Productions
Presup.: $50 millones aprox.

Loco y estúpido amor empieza una noche, en la que Cal Weaver (Steve Carrell) y su esposa Emily (Julian Moore) están cenando en un restaurante y de pronto ella le dice que quiere divorciarse, momento a partir del cual, el mundo parece colapsar a ojos de Cal. Es entonces cuando este necesita, urgentemente, la ayuda de Jacob Palmer (Ryan Goslin), un joven mujeriego al que conocerá, luego en un bar, en donde Cal se halla ahogando sus penas.
La película toma como punto de partida a Cal, que viene a ser el hilo conductor que una a los tres actos. Sin embargo, el conflicto enfrentado por él no es más que un pretexto para llevar al espectador en el seguimiento de varias situaciones paralelas, que habrán, necesariamente, de confluir en algún momento.
Rápidamente, pasamos de Cal a Robbie (Jonah Bobo), algo que nos permite apreciar la temática que se nos cuenta, desde otro punto de vista, completamente distinto al de su padre. Robbie, al contrario de Cal, es apenas un preadolescente que acaba de iniciarse en esa nueva dimensión que se conoce como “sexualidad” y que no es nada fácil de manejar. Precisamente, su personaje se nos introduce cuando su niñera Jessica (Analeigh Tipton), abre la puerta de su dormitorio y accidentalmente lo pesca en pleno acto autocomplaciente. En seguida, Robbie trata de explicarse, pero uno debería entender que empeora las cosas, por declararle a Jessica que pensaba en ella mientras lo hacía. Cabe preguntarse si le servirá, realmente, de consuelo. Por si fuera poco, a lo largo de la película Robbie buscará expresarle su amor en numerosas ocasiones.
Pasemos ahora, a otro personaje, cuya importancia es crucial en la resolución del conflicto. Se trata de Jacob, muchacho atractivo y elegante, que dedica sus noche de soltería a conquistar chicas lindas en los pubs, para acostarse con ellas. Jacob viste siempre de camisa y corbata, es dueño de un cuerpo que (como luego se dice en la propia película) parece photoshopeado y domina el arte de la seducción, a las mil maravillas. Salvo que, en una de esas oportunidades en que se encuentra en plena faena, de repente escucha a lo lejos los lamentos de un hombre, que no van dirigidos a nadie y decide darle una mano. Tiempo más tarde, la relación entre Jacob y Cal habrá ido evolucionando, al mismo tiempo que se desarrolla otro vínculo, muy complicado, entre Jacob y Hanna (Emma Stone). Al final se habrán dado una serie de enredados, y así, el modo en que se aten todos los cabos sueltos.
Pero yendo ahora un poco a la raíz del asunto, Loco y estúpido amor es de esos filmes cuyo contenido posee varias capas, no quedándose, solamente, en lo anecdótico. Aquí se abarcan cuestiones que han hecho reflexionar, ya, a unos cuantos. Un hombre amable e inteligente, pero a quien su esposa le acaba de pedir el divorcio. ¿Pero porqué? ¿En qué falló, cómo marido? Un preadolescente enamorado de una chica, que es unos cuántos años mayor. ¿Tiene, la diferencia de edad, que ser, necesariamente, una limitante? Un joven de impecable figura, que ha optado por una vida de Playboy en lugar de una relación estable. ¿Será que le teme a las relaciones serias?
Loco y estúpido amor es una cinta interesante, desde un principio, pero a la que, tal vez, le falte mayor ritmo. Con todo, al acercarse hacia su final, con ese giro en el que todo confluye, uno puede sentirse más aliviado. Luego, bueno, el guionista quizás perdió la inspiración y por eso eligió calcar a otros tres mil quinientos cierres felices, de los que sacan sonrisas al público.

Mi puntaje: 7/10


To access the english version click here

No hay comentarios: